CLAVES PARA EL ALMACENAMIENTO CORRECTO DE ETIQUETAS Y CINTAS RIBBON
Una mala conservación puede provocar problemas como fallos de adhesión, impresiones defectuosas o deterioro prematuro de los materiales. A continuación, te mostramos las principales recomendaciones para garantizar un almacenamiento adecuado.
1. Control de temperatura y humedad.
Las etiquetas y ribbons son sensibles a las condiciones ambientales. Lo ideal es mantenerlos en un entorno controlado:
- Temperatura recomendada: entre 18 °C y 25 °C.
- Humedad relativa: entre el 40% y el 60%.
Evitar temperaturas extremas o cambios bruscos, ya que pueden afectar al adhesivo de las etiquetas y a la composición de la tinta en las cintas ribbon.
2. Protección frente a la luz y el polvo.
La exposición prolongada a la luz solar directa o a fuentes de calor puede deteriorar tanto el material de las etiquetas como el ribbon.
- Almacenar en su embalaje original hasta el momento de uso.
- Mantener los productos en zonas limpias, secas y alejadas del polvo.
Esto ayuda a preservar las propiedades del adhesivo y evitar contaminaciones que afecten a la impresión.
3. Posición y manipulación adecuada.
La forma en la que se almacenan también influye:
- Guardar las etiquetas en posición horizontal para evitar deformaciones en el rollo.
- Evitar apilar excesivamente los rollos, ya que puede generar presión y deformación.
- Manipular con cuidado para no dañar los bordes o el núcleo del rollo.
En el caso de las cintas ribbon, es importante evitar golpes o tensiones que puedan afectar al bobinado.
4. Rotación del stock (FIFO).
Aplicar el sistema FIFO (First In, First Out) es fundamental para asegurar que los materiales más antiguos se utilicen primero.
- Evita el envejecimiento del adhesivo.
- Garantiza una calidad constante en la impresión.
Las etiquetas y ribbons tienen una vida útil que puede verse reducida si no se utilizan en el tiempo adecuado.
5. Acondicionamiento antes de su uso.
Antes de utilizar etiquetas o ribbons almacenados en un entorno diferente, es recomendable dejarlos aclimatarse durante unas horas en la zona de producción. Esto evita problemas derivados de cambios bruscos de temperatura o humedad.
Conclusión.
Un almacenamiento adecuado no solo protege la calidad de las etiquetas y cintas ribbon, sino que también mejora la eficiencia operativa y reduce incidencias en producción. Implementar buenas prácticas de conservación es una inversión sencilla que evita costes innecesarios y asegura un etiquetado óptimo en todo momento.